Lo nuevo de Los Cafres




Ya sabemos que Los Cafres no son una banda nueva en nuestro país, y mucho menos en lo que respecta al reggae.
Sin embargo despues de tantos años dedicados a seguir una linea muy pura dentro de este estilo musical se animaron a dar un paso más...
Este nuevo disco compuesto por dos obras, "Hombre Simple" y "Barrilete" viene de la mano de una faceta poco conocida de la banda, al menos en los discos editados hasta el momento...
Esto puede estar relacionado con el salto de popularidad ganado durante los últimos dos años, luego de editar "Quién da más" y sus dos discos en vivo, Vivo en el Luna Park y Vivo a lo Cafre...
Tal vez éste espacio de popularidad permitió a la banda poder darse algún que otro gustito en cuanto al disco nuevo, poder agregar canciones en inglés, muchas versiones dub e incluso temas instrumentales...
Me atrevo a decir que la "masividad" les dió el margen de hacer un disco para el propio disfrute, recordemos que estamos hablando de Los Cafres, una banda enamorada de la música, no de una banda Pseudo-Mambrú donde la masividad no es otra cosa que más y más presión de encabezar ventas...

En fin, era hora que Los Cafres empiezen a moverse como verdaderos grandes de la música nacional, grabando como, cuando y cuanto quieran...
Felicitaciones a ellos por el comienzo de esta nueva etapa como "La Gran Banda Reggae Argentina"

En el reproductor vean algunas de las joyitas de el nuevo disco...



Claudio Barrientos

Otro cierre de año del Salmón en el Ciudad

Otro año más que se va... y el que lo despide nuevamente es Andrés... y 30.000 más...


Soy de los que van a los shows sin demasiadas pretenciones en lo que respecta a lista de temas, pero sí con los requerimientos básicos dignos de un concierto de rock...
El del sábado 15 (al que asistí) fué, para los que seguimos y conocemos la obra de Calamaro, un recital atípico...
se podría decir que de menor a mayor, pero el mayor nunca lo fué tanto...
en el arranque se lo notó un tanto temeroso, como si la exigencia de sonar, cantar y tocar bien no fuera algo natural para Andrés...
En los primeros dos temas ( El Salmón y Los Chicos) fué imposible distinguir la voz del Cantante, y como si eso fuera poco, las "chicas", totalmente ajenas a esta particularidad, lo hacían más dificultoso todavía, claro, muchas de ellas era la primera vez que asistian a un recital que no fuera de "chiquititas" o "Floricienta" asi que sonar bien o sonar mal, lo mismo dá...
Con el pasar de los temas la garganta de a poco se fue calentando, pero sinceramente, nunca tuve la sensación de que terminara de despegar, es más, jamás pudo alcanzar los registros que tanto nos deleitaron en el disco "La Lengua Popular", en temas como "Los Chicos" o "Carnaval de Brasil"...
La banda fué de lo más acertada, con formacíon de "Big Band" para resaltar la impecabilidad del "Niño" José Bruno en batería y la participación especial del "Mítico" y ya "Prócer" Ciro Fogliatta en teclados...





Más allá de esto sigue siendo indudable, al menos para mí, que es este el Andrés que quiero ver... el que se la juega por tocar rock, dejando un poco el escondite detrás del teclado y colgandose la "Tele" celeste (la del toro) y sale a la ruta del escenario...
Es ahi donde sale el Andrés salvaje con ritmos improvisados, movimientos puros de rockstar y hasta coreografías espontáneas...
Es éste, el Andrés que poco le importa el silencio de 29.467 almas y mucho la voz de un poco
más de 500 al cantar "Lo Que No Existe Más" el que queremos seguir viendo...
Que no le importe si se hace larga la presentación de la banda porque tanto le gusta tocar blues con Ciro... y lo bien que suenan...
Cantar "Paloma" antes de tiempo para poder rockear con "Me Arde" y "Alta Suciedad"...
Yo creo que vamos en camino de encontrarnos con un Calamaro cada vez más rockero y alejandose de a poco de las "masitas" femeninas que gritan en en frecuencias inaccesibles...
Que cada vez disfruta más de "tocar" con amigos y en intimidad aunque esten frente a 30.000 personas...
Los puntos más altos del show llegaron de la mano de "Mi Gin Tonic","carnaval de brasil", "Estadio Azteca", "Canal 69", "Paloma" y "Alta Suciedad" y "Flaca" en un cierre exclusivo del público...



Esperamos ansiosos que termine el 2008 y repetir la ceremonia anual del Rock en Ciudad...
Ya se está haciendo largo...


Nota: Claudio Barrientos
Foto: Diego Paruelo/Rolling Stone

DÍA DE LA MÚSICA...


Con un día de atraso, pero convincentemente, quiero saludar, en su día, a la MÚSICA...

Simplemente recordar lo importante que sos en nuestras vidas, el papel tan fundamental que ocupas en el día a día de cada uno de nosotros, los que te amamos...

Tantas noches comtemplándote, intentándote, buscándote...

Gracias por la capacidad de encanto que ejerces al que se ofrece a recibirte...

Por el poder de lograr que hasta el más distraído se rinda a tus pies...

Por la magia de esfumar la dimensión del tiempo, haces que la vida entera pueda pasar en una canción y que una canción pueda durar una vida...

Por tener siempre una palabra para dar, por regalar palabras de apoyo, de contención, de resignación...

Por sumarte, también al desconsuelo, a la tristeza, al sinsentido...

Por estar en el momento de disfrutar y relajarnos...

Gracias porque si no hay palabras para explicar algo, seguro existe una canción que pueda hacerlo...

Gracias, música, porque sin vos, cada sensación en nuestras vidas, sería ruido y no un acorde...
Material complementario....http://www.calamaro.com/ac/ac.asp

Gibson Robot Guitar

Esta belleza es la nueva joyita de Gibson, es una guitarra "robot" que se afina automáticamente al seleccionar el tono en el que uno desea hacerlo...
Que increíble... en mi época era más dificil aprender a tocar, ya que el primer gran obstáculo era mantener afinada la guitarra...

Es bastante interesante, para sacar conclusiones propias...


¡Cómo usar Google incorrectamente!

Una camarada de un weblog colega (creo que aún no están preparados para que repita la metáfora de la “radio colega”) se quejó hace unos días, básicamente, de que “Google no te encuentra las cosas” y que “en Google no está todo” (sin ir más lejos, como dije la otra vez, no hay CAPÍTULOS de “Mesa de Noticias” ni de “Boro Boro”, ni video clips de Cecilia Todd, ni historietas de “El Mono relojero” y prácticamente no hay nada de “Pelopincho y Cachirula”; tampoco está esa rana violeta, rellena con mijo, que tenía a los siete años). Vamos a decirlo de una vez: Por más que se bromee con el asunto, Google no es una persona. Es un robot. Y un robot estúpido (a diferencia de Spam, que es un robot malvado). Robotina, de “Los Supersónicos”, era más inteligente que Google. Jaime, del Superagente 86, que se tomaba todo literalmente, era un poeta decimonónico con los puños cargados de metáforas al lado de Google. El robot de “Perdidos en el Espacio”, con sus brazos de manguera y su cantinela de “peligro, Will Robinson” tenía aunque sea una especie de esbozo de intuición, que le posibilitaba desconfiar del infame Dr. Zachary Smith. Google no. Google te vende que te va a ayudar, pero parece un empleado de Mac Donalds que se ha tomado demasiado en serio el instructivo. Es como si pusieran al frente de una biblioteca, no al amargado pero erudito Jorge, ni al torpe pero voluntarioso Arthur Newton, ni a la enigmática Bárbara Fierro, sino al bibliotecario más bobo y cholulo que se pudiera encontrar: un bibliotecario sin demasiada cultura, ni criterio, ni estudios de bibliotecología, ni mucha memoria, que se guía por los ratings; por la cantidad de recomendaciones que ponen otras páginas del Internet. Es como si lo hubieran puesto a Jorge Rial. “Hola, necesito algún libro sobre Leonardo da Vinci”. “¡Ah!”, dice el bibliotecario Rial, mostrándonos “El Código da Vinci”, “llevate éste, lo lleva todo el mundo”. “Pero, ¿es bueno? ¿Puede ayudarme a conocer a fondo la vida y la obra de este legendario artista e inventor renacentista?” Rial sonríe, con los ojos vacíos de vida, y vuelve a ponerte el libro en las narices. “Este lo lleva todo el mundo”, repite mecánicamente. Tiene un ayudante, W. Ikipedia (Walter Ikipedia, un muchacho de origen vasco), que trabaja silenciosamente, ocupándose de la fotocopiadora. Mirada cetrina, palabras escuetas, pareciera bastante apocado, y sin embargo utiliza a Rial/Google para su propio provecho; de algún modo, ha establecido que él es la autoridad ante todo el saber humano (“es que hice el Bachillerato”, se pavonea), y Google, siguiendo su burda técnica de recomendación, lo pone al frente de cualquier tema, sea la vida de Ringo Starr o la fusión en frío; y admira a Walter Ikipedia en silencio. “Qué bocho que es”, piensa. Los usuarios de la biblioteca, como son algo perezosos, deciden no discutir mucho y se llevan la palabra santa de Walter; luego de unos minutos de lectura, todos y cada uno de los usuarios dan por sentados los dichos del siniestro fotocopiador, convirtiéndose en una especie de masa de plastilina mental humana, y, lo que es peor, convencidos de la incomparable independencia de pensamiento que te da el Internet. Walter, en tanto, ríe torvamente, esperando el tiempo en que, a través de la irrefrenable fuerza de la haraganería humana, no haya otra voz autorizada que la suya y pueda lanzar a sus nuevos hombres-robot a conquistar el planeta.